jueves, 26 de noviembre de 2009

d) Una semiótica ilimitada


Una unidad cultural nunca es sustituida por algo que no sea en sí misma una entidad semiótica. De esta manera, la semiosis se explica por sí misma. Las unidades culturales generan otras unidades culturales; hay todo un proceso de interpretantes, interpretando e intrepretantes. De esta manera nos enfrentamos con una semiosis auto-explicativa, en que los signos generan signos indefinidamente.


A medida que pasamos de un sistema semántico a otro, correlacionando con diferentes sistemas de expresiones, encontramos que a veces dentro de un sistema no hay unidades equivalentes a otras dentro de otro sistema. Los diferentes "espacios" permiten que surjan diferentes sistemas. Eco, se da cuenta que la simple noción de un objeto puede ser reemplazada por una especie de combinatoria que requerirá la operación de muchísimas reglas.


Para explicar esto, se recurre a la metáfora de una caja de bolitas (siendo éstas unidades culturales particulares): "si las bolitas, una vez puesta en libertad, representan un modelo de fuente informacional de alta entropía (medida de la incertidumbre existente ante un conjunto de mensajes, de los cuales se va a recibir otro), un sistema es una regla que magnetiza las bolitas según una convinación de atracciones y repulsaciones mutuas en el mismo plano. El código que, por otra parte reune diferentes sistemas, es una regla biplanaria que establece atracciones y repulsaciones nuevas entre unidades de diferentes planos. Dicho de otro modo, cada unidad en el código mantiene doble juego de relaciones: una relación sistemática con todas las unidades de su propio plano (contenido o expresión), y una relación significante con una o más unidades del plano correlacionado".

miércoles, 25 de noviembre de 2009

para aclarar



La palabra familia denota una cosa: grupo de personas que viven juntas.

Sin embargo, de ese término es posible identificar otras partes que forman parte de este grupo pero que no corresponde únicamente al término de familia.
Como por ejemplo: padre, abuelo, hijo, etc...

modelo Q



Para Eco, no obstante, este signo final " no es realmente un signo, sino el campo semántico en su totalidad como estructura que conecta los signos entre sí". Eco representa este campo semántico por el Modelo Q (este modelo está basado en un modelo de memoria semántica desarrollado por M. Ross Quillian). Y de esta manera, en vez de mantener una definición estricta del interpretante, Eco ofrece una teoría más flexible que identifica la noción de interpretante con las tres categorías semiótica que siguen:


1) se entiende el significado de un significante como una unidad cultural que será transmitida a su vez por otros significados y que, por consiguiente, será independiente a nivel semántico del primer significante. Esta definición concuerda con la de significado de sinonimia, cuya base se encuentra en los estudios de Carnap.


2) Por medio de un análisis intencional o componencial, se segmenta una unidad cultural en componentes semánticos elementales, o dicho de otro modo, en "marcas semánticas". De esta manera, la unidad cultural queda presentada como un segmento -"semema"- que mediante una acumulación de sus varios sentidos, puede entrar en diferentes convinaciones textuales. Esta definición del interpretante se obtiene del análisis o representación componencial de un "senema", tal como lo exponen Katz y Fodor mediante su "árbol" de marcas semánticas.


3) Cada unidad que compone el árbol componencial de un "semema", cada unidad o marca semántica pasa a ser, otra unidad cultural (representada por otro significante) que se puede, por supuesto, analizar componencialmente). Con esta definición del interpretante, Eco, se refiere de "sema" o componente semántico, tal como lo presenta Greimas.

Peirce


Charls Sander Peirce (10 de septimbre 1839- 19 de abril 1914).
Fue filósofo lógico y científico estadounidense. Está considerado el fundador del pragmatismo y padre de la semiótica moderna. Williams James reconoció a Peirce como el fundador del pragmatismo. Su pragmatismo puede entenderse como un método de resolver confusiones conceptuales relacionando el significado de los conceptos con las consecuencias prácticas.
Las unidades culturales que son, según Eco, el objeto propio de la semiótica, se definen, no obstante, como entidades observables y manejables. Toda unidad cultural se explica refiriéndola a otra unidad, también cultural. Esta explicación de las unidades culturales la desarrollará Eco apoyándose primero en la noción peirciana del intérprete. Según Peirce, el interpretante no el el interprete, sino lo producido por el signo en la "cuasi-mente" del intérprete. Entendiendo así, el intérprete puede confundirse con la definición de signo, con su intención o significado conceptual. Peirce, no obstante, plantea el problema del intérprete en términos representación: el intérprete es otra representación que se refiere al mismo objeto. Lo que se concluye de este planteamiento es que, para llegar al significado de un signo, hay otro proceso de interpretación que convierte el primer significante en otro significante y así tal vez hasta el infinito, ya que este proceso da lugar a una "semiosis ilimitada". Pierce describe la sucesión infinita de interpretantes de la siguiente manera: "el significado de una representación no puede ser de otra cosa que una representación. De hecho, no es sino la representación en sí, concebida como "despojada de sus vestiduras" menos relevantes. Pero dichas vestiduaras no pueden eliminarse del todo: simplemente se las sustituyes por algo más diáfano (claro, limpio). Así, se da una regresión infinita. Por último, el intérprete no es sino otra representación a la que confía la "antorcha de la verdad: y como representación tiene, a su vez, su propio interpretante. Y ahí tenemos otra serie infinita". Por consiguiente, es evidente que, para Peirce, los signos generan otros signos, ya que la misma explicación dará lugar a otra explicación y por lo tanto otro signo. De esta manera, dice Peirce: "Llegaremos o deberemos llegar al final de un Signo de sí mismo, que contenga su propia explicación y la de sus pares significantes".

La lógica de Port- Royal


La lógica de Port-Royal es el nombre con el que se conoce normalmente La Logique ouart de pensar, un importante manual de lógica publicado por primera vez anónimamente en 1662 cuyos autores son Antoine Arnauld y Pierre Nicole, dos prominentes miembros del movimiento jansenista, desarrollado alrededor de Port- Royal. Es probable que Blaise Pascal contribuyese en gran medida a la redacción del texto.

c) El intérprete

Eco rechaza la doctrina tradicional de la que el signo remite a las cosas. "Aristóteles confunde la gramática y la lógica, porque elige sus categorías lógicas sobre un modelo de las categorías gramaticales. Es cierto que la lógica aristotélica está considerada como una lógica substancial, que reproduce en la forma del pensamiento, y por lo tanto del discurso, las formas de la realidad; pero las formas de la realidad han de ser universales, y en cambio las formas del lenguaje, para Aristóteles, son las de la lengua griega. ¿No basta con cambiar el modelo lingüístico para descubrir que la conexión sujeto- cópula- predicado ya no se mantiene, poniéndose en crisis toda la filosofía de la substancia?"También en sus referencias a la lógica de Port- Royal lo que en definitiva critica es la doctrina metafísica realista del sigo: "el tema fundamental de los llamados "señores de Port-Royal" es que el lenguaje refleja el pensamiento, y las leyes del pensamiento son iguales para todos los hombres...; la lógica de Port-Royal todavía es una lógica de la substancia y por lo tanto para ella la estructura profunda de los enunciados es la estructura profunda de lo real".